No siempre tienes la respuesta. No siempre tiene la idea. No siempre tienes la claridad. A veces te falta lucidez. Escribo algo que no creo que tendrá mucha trascendencia... Y mientras aspiro a algún día ser recordada por haber hecho "algo" que cambie el mundo (no peco por ambiciosa, creo que desde que cambies así sea UNA SOLA vida puedes cambiar el mundo...) no pretendo plasmar nada históricamente memorable aquí hoy. Tampoco insinúo que hasta ahora habré escrito cosas en este blog tan "memorables". Pero por lo menos mis publicaciones antiguas tienen que ver con ideas que he contemplado cuidadosamente antes de escribirlas. Voy a ser honesta con quien sea que lea esto. Hoy escribo aquí porque estoy en una clase de informática en la que hasta ahora no se ha planteado nada productivo por hacer... Pero no me quiero sentir inútil. Por ende escribo.
Si no me quiero sentir "inútil", sí, podría emplear este tiempo para escribir algo más profundo... Para investigar para algún trabajo... Inclusive podría dejar pasar el tiempo en alguna red social y convencerme a mí misma que chatear con alguien tan desocupado como yo (¿quién sino es un desocupado anda a medio día chateando en Facebook?) o mirar las fotos de mis amigos es algo que está a mi servicio intelectual. Sí, como muchas personas de mi edad tengo sueños de publicar un libro, una novela, una leyenda... podría ponerme a trabajar en eso. Pero no estoy inspirada para la ficción ni la literatura seria en general, y no estoy exactamente en el ambiente. No soy capaz de escribir nada más allá de lo superficial en un salón con veinte personas más pendientes de lo que hago. Podría adelantar un trabajo... pero ¿Qué tan lejos llegaré en tan solo los treinta minutos que me faltan, sin libros ni referencia? Podría meterme a Facebook: una escapatoria popular al aburrimiento. Pero Facebook jamás es interesante antes de las 5:00 de la tarde.
No me quiero aburrir. Entonces escribo. Me demoro quince minutos poniendo palabra, tras palabra, tras palabra. Veinte minutos si contamos la prueba de lectura. Media hora bruta por que a veces hago pausas. Entonces me siento "productiva". Hasta me doy cuenta que poniendo palabras, eventualmente sí se puede inducir la inspiración, porque adentrados los diez minutos escribiendo esto que aún no le encuentro nombre, ya pude encontrarle propósito:
¿Por qué sentimos la necesidad de sentirnos productivos? ¿Por qué nos aburrimos tan fácilmente aún cuando estamos haciendo justamente algo que nosotros mismos hemos escogido? Yo escogí mi camino. Yo estoy exactamente donde quiero estar ahora. Más sin embargo, admito espacio al aburrimiento. Admito espacio para la duda. Y admito espacio para sentirme menos de lo que soy y para sentirme poco útil aún cuando todo lo que hago viene bienaventuradamente. Admito espacio Y TIEMPO para perder. Pero lo triste es que eso me preocupa. ¿Por qué habría de preocuparme? Dicen que el tiempo que se pierde no se recupera. Pero... ¿Será que sí podemos llevar una vida 100% productiva? Me da miedo un día de descanso porque temo aflojarme. Los niveles de disciplina y tenacidad han de ser siempre altos. Me da miedo media hora de superficialidad porque por algo tengo tanta energía: para usar.
Pero, ¿Será que debería ser así? ¿Será que como ser humano cada SEGUNDO está destinado a ser grande? No lo creo. Es más, estoy segura que no. Si cada segundo fuese grande, no sabríamos distinguir entre los momentos extraordinarios y los momentos comunes y corrientes. Son momentos acromáticos como estos los que permiten que los momentos de color se vean tan vívidos, brillantes, hermosos, especiales. Por eso mismo no debería preocuparme por perder media hora, cuando he tenido tantos cientos, miles de horas, que me han traído TANTA buena fortuna, provecho, felicidad, aprendizaje.
Pero bueno. Esto no es realmente tan importante. Esto solo debía ayudarme a pasar media hora de tiempo que de otra manera hubiera sido perdido. No tiene trascendencia... Pero me ayudó a sentirme útil porque no sé cómo quedarme mentalmente quieta por santos treinta minutos. Debo aprender a hacer eso. Hablo y me Salvo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario