jueves, 27 de febrero de 2014

Tecnología Corporal Virtual de los Cinco Sentidos ¿Cual es el precio de las nuevas tecnologías?

Tecnología Corporal Virtual de los Cinco Sentidos. 

La Escuala de Posgrado de Diseño de Sistemas de La Universidad Metropolitana de Tokio está desarrollando un programa de tecnología virtual corporal que utiliza los cinco sentidos. 

El propósito de esta propuesta es lograr una experiencia que se asemeja a una real y física, incorporando olores, sensaciones, sonidos, temperaturas, viento, la ilusión de movimiento, y por supuesto, video 3D, de manera que el sujeto viva este simulacro virtual como si le sucediera físicamente. Un sujeto podrá hacer lo que nunca haría normalmente en la cotidianidad, como por ejemplo, correr una carrera olímpica. 

El proyecto podría utilizarse con adultos mayores que ya no poseen facultades para viajar, para que conozcan sitios de ciudades turísticas y de relevancia histórica como el Roma, Atenas, o París. 


Claro, originalmente se está creando para estos propósitos... ¿Pero quien sabe? ¿Puede ser esto el inicio de la interacción y la experiencia "tangible" en lo virtual? ¿Será que esto es apenas el principio para una tecnología tan sofisticada que nuestros smartphones actuales parezcan primitivos? ¿Videojuegos en vivo? ¿Noviazgos por internet que ya no parecen de larga distancia? Quien sabe... Pero por ahora, los japoneses están encontrando la manera de visitar Milán sin tener que montarse a un avión, u oler naranjas que no podrán comer. El futuro de esta revolucionaria tecnología es incierta, pero lo que sí es seguro es que el tiempo nos dirá...

* * *

Son realmente increíbles los poderosos alcances que pueden llegar a tener la ambición y el genio humano... Pero también, es importante pregutarse, ¿Qué se sacrifica con cada paso hacia delante? Hace 100 años no teníamos televisión, el Cine estaba a penas comenzando y el teléfono era un lujo. Hoy tenemos celulares y computadores que permiten que la comunicación sea instantánea y accequible para todos... ¿Pero qué precio hemos pagado? Las relaciones sociales se fragmentan cada vez más en constancia, calidad y profundidad. Se aumenta el sedentarismo, e irónicamente, la sobredosis de información de la que sufrimos sólo ha contribuido a la pereza mental. Hace 200 años viajar al otro lado del mundo era una expedición de meses y ni siquiera conocíamos todos los planetas del Sistema Solar. Hoy somos capaces de viajar no solo al rededor del mundo en cuestión de horas, sino que también somos capaces de viajar al espacio exterior, tenemos complejos telescopios como el Hubble que nos permiten ver a lo largo de toda nuestra Galaxia y tenemos satélites artificiales en órbita. ¿Pero cual es el precio que hemos tenido que pagar? Tal vez en el futuro a mediano plazo seamos capaces de viajar a otros planetas, pero mietras tanto, sacrificamos nuestro propio planeta, con polusión, abuso de recursos naturales, e inclusive ahora, contaminación radiactiva. 

Pienso que la tecnología trae es una de las más maravillosas expresiones del potencial de la humanidad. La innovación es lo que nos hace especiales, y defiendo el prograso... Lo defiendo, siempre y cuando mantenga sus lìmites dentro de la responsabilidad. Una nueva tecnología corporal-virtual, ¿Podrá ser asumida responsablemente? Aplaudo a los Japoneses por estar desarrollando esto, pero aplaudiré al Mundo entero si se logra usarlo bien, en pro del crecimiento y la educación. Espero tener la oportunidad de aplaudirle a mi mundo entero. Hablo y me Salvo.


viernes, 21 de febrero de 2014

Toxic Relationships

Relaciones. Son la base de la vida social, base de la vida humana. Relaciones. Son positivas, provechosas, negativas, destructivas, reveladoras, apasioadas, inspiradoras, deprimentes, complicadas, confusas...
Relaciones. Pueden ser con cosas, con lugares, con intituciones, con personas... Relaciones.
Yo confieso: tengo una relación tóxica. Sí, una relación tóxica que define mi vida social y es indudablemete una piedra en el zapato. Absolutamente tóxica, porque llevo ya meses en el clásico, "no puedo vivir con ni mucho menos sin". Absolutamente tóxica, porque es lo único que desequilibra mi centro, más al mismo tiempo ocupa un lugar muy central en mi vida. Absolutamente tóxica porque quiero huir pero -aunque no lo quiera aceptar- la rutina y el miedo me lo impiden. Absolutamente tóxica porque sé que ya no estoy ganando nada en esta relación, pero como la propia masoquista aquí me quedo, sin reaccionar.

Por si alguien se lo pregunta, no, no es una relación tóxica con "alguien" en especial. O puesto literalmente, no es una relación tóxica con un novio/compañero/pretendiente/amante o la categoría que se les ocurra. Es una relación tóxica con algo un poco más complejo... Un grupo de personas que forman parte de mi vida extracurricular desde hace tres años y medio. Una relación tóxica con una comunidad, digamos, para no delatarme demasiado.

Acabo de comenzar a estudiar comunicación. Entiendo que hay incompatibilidad entre ciertas personas y la interpretación en la comunicación es clave. Los errores de comunicación cuestan y cuestan mucho más cuando no hay mucha afinidad... Entiendo esto, mi carrera me lo enseña y la vida se encarga de demostrármelo, pero a pesar de saberlo bien, a pesar de estudiarlo frecuentemente, no soy capaz en práctica de comunicarme y arreglar lo que debo. Literalmente he tenido sueños en los que me enfrento a las personas que me desestabilizan y les digo con toda la valentía y convicción del mundo lo que el despertar nunca me permite decir. Tengo fantasías en las que se alcanza la armonía con ellas. Y tengo momentos en los que me decido de una vez por todas por abadonarlo todo. Por buscar otros caminos. Por borrarlos de mi mapa.

Pero si bien sé, uno SIEMPRE debe ser consecuente con las desiciones que toma. Una siempre debe tomar responsabilidad en sus acciones.Uno debe saber que a veces un "adiós" es lo más irremediable que hay, y por ello solo lo puede usar en el momento adecuado. Nunca creo que el momento adecuado ha llegado. Siempre sigo diciendo "hola", invitando el agridulce goce de mi martirio. Nunca lo abandono todo, siempre sigo en un "ahora" eterno con ellos y a medida que crecen mis ganas de alejarme crece mi apego hacia el increíble impacto que han tenido en mi vida. La relación es más tóxica que la vida en Hong Kong.

Dicen que del amor al odio hay un solo paso. Nunca quisiera amar a alguien tanto si eso implicará voltear la moneda bruscamente. Eso fue lo que pasó: un giro del amor de ensueño al desencanto total. No sé cual será el próximo giro, y no sé si mañana me despierte pensando que sobreactué y hoy simplemente fui una dramática exagerada... No sé si lo del ayer de mañana tedrá tanta carga como la tiene hoy, como la tiene ahora... Pero sí se que el primer paso para sanarse, es reconocer que se tiene un dolor, una fuente de sufrir, una herida. A lo mejor el hecho de que hoy por primera vez reconozco que estoy inmuscuida en una relación muy tóxica con el grupo de personas con quien màs comparto fuera de la U sea el primer paso para sanarme. Por ahora, no sé nada, pero escribirlo se ha sentido aliviador. Hablo y me Salvo.

lunes, 10 de febrero de 2014

Elegir Comunicación Social: Sólo mejor que la Incertidumbre.

En una de las primeras clases de mi carrera, -Comunicación Social- un profesor nos hablaba sobre los estigmas a los que nos enfrentaremos estudiando esto. Nos hablaba sobre cómo los de Derecho -nuestros vecinos de campus- nos mirarían por encima del hombro y sobre cómo nuestros familiares sólo demostrarían orgullo en nosotros porque decir que su hijo/sobrino/nieto va a estudiar Comunicación Social es mejor que decir "aún no está seguro, lo está pensando".

Cuando estaba en el colegio un profesor al que aprecio mucho me preguntó qué estudiaría. Cuando le conté sobre mis planes de presentarme a esta carrera me dijo "ah, la carrera de las reinas", y añadió una risita que lejos de entretenerme me incomodó mucho, fomentando mi duda de realmente tomarme ese plan en serio.
Hace varios años, en la secundaria, una compañera y yo hablábamos sobre la elección de carrera de quien entonces era indudablemente la mejor estudiante de todo el colegio y estaba a punto de graduarse: arquitectura. Mi compañera alegaba que era una lástima que una mente tan brillante se "desperdiciara" en una carrera como arquitectura (increíble que con el potencial tan poderoso que tiene la arquitectura de trascender tampoco se lleve el respecto que merece). Yo le pregunté por qué diría eso, y ella simplemente me respondió: "Es como si tú te metieras a trabajar en televisión". Sin ánimos de ostentar, cabe enfatizar que mi posición en el colegio entonces era excelente, y yo era respetada por ser una estudiante seria y confiable. Creo que si mal no interpreté, a lo que mi compañera se refería era que trabajar en TV es de todo menos serio, o intelectualmente exigente. Tengo mucho tiempo sin hablar con esa compañera, pero si ella recuerda aquellas palabras que salieron de su boca tan vívidamente como las recuerdo yo, y si me la encontrara en estos días y le contara sobre lo que ando haciendo, entonces ella también me miraría por encima del hombro, porque, irónicamente, la Comunicación Social también se presta para trabajar en Televisión, y ella estudia Economía, lo cual es "MUY SUPERIOR" ¿O no?

No quiero ser reina de belleza, ni verme comparada con las respuestas que dan las reinas que las vuelven famosas -no su hermosura, sino sus meteduras de pata. No quiero presentar farándula, lo cual es lo que  inmediatamente se asocia con lo que acabo de comenzar a estudiar. No quería estudiar Derecho, pero no porque la carrera excediera mis capacidades, sino porque simplemente no me gusta ni el Currículum ni la práctica del Derecho. No decidí estudiar esto porque no tenía un norte y me lanzé al viento a ver qué sucedería.

La mayoría de la gente que me conoce se sorprendió mucho cuando elegí esto. Hay quienes simplemente me desearon éxitos a pesar de nunca haberme imaginado en estas, y hay quienes disimularon su "decepción". Pero también hay personas más flexibles, más abiertas, que me conocen mucho mejor, que no se sorprendieron. Personas que saben que no estaba 100% segura de qué camino elegir para perseguir mis sueños, pero que me dijeron "sí, esa carrera es totalmente para ti", o "sí, esa carrera es muy bonita", y eso iba totalmente en serio. Porque no llego a aprender a hablar bonito, porque llego a aprender a expresarme con propiedad. Porque hay muchísima lectura detrás de lo que se escribe y muchísima reflexión detrás de lo que se habla cuando en estas hay sustancia; y eso es lo que quiero: leer mucho, pensar mucho, aprender a escribir bien. Porque no se trata realmente de la carrera que se escoja tanto como se trata del tipo de estudiante que la emprende.

Prefiero no pensar en la altivez de algunos (no me atrevería a generalizar) estudiantes de leyes, ni en mi profesor que me relaciona con las aspirantes a Miss Colombia, ni en el orgullo algunos padres que se basa en el alivio de por lo menos saber que sus hijos estudian "algo", ni en mi compañera que ahora estudia Economía y cree que la Arquitectura y la TV tienen en común su profunda "superficialidad". Prefiero pensar en lo que dijo aún otro profesor que actualmente me da clases: La Comunicación es LA MADRE DE TODAS LAS CIENCIAS. Sin ella, ninguna disciplina existiría, pues todo es comunicación. TODO comunica algo. Y todo requiere de la comunicación para existir. Lo primero que aprendemos es a comunicarnos, y lo que buscamos cuando estudiamos Comunicación es perfeccionar las habilidades que ya tenemos.

No estudio Medicia, ni Derecho, ni Ingeniería. Pero tanto allá como acá, sí que hay mentes brillantes. Solo hay que encontrarlas. El Camino acaba de comenzar. Y quiero retratarlo. Hablo y me Salvo.