En una de las primeras clases de mi carrera, -Comunicación Social- un profesor nos hablaba sobre los estigmas a los que nos enfrentaremos estudiando esto. Nos hablaba sobre cómo los de Derecho -nuestros vecinos de campus- nos mirarían por encima del hombro y sobre cómo nuestros familiares sólo demostrarían orgullo en nosotros porque decir que su hijo/sobrino/nieto va a estudiar Comunicación Social es mejor que decir "aún no está seguro, lo está pensando".
Cuando estaba en el colegio un profesor al que aprecio mucho me preguntó qué estudiaría. Cuando le conté sobre mis planes de presentarme a esta carrera me dijo "ah, la carrera de las reinas", y añadió una risita que lejos de entretenerme me incomodó mucho, fomentando mi duda de realmente tomarme ese plan en serio.
Hace varios años, en la secundaria, una compañera y yo hablábamos sobre la elección de carrera de quien entonces era indudablemente la mejor estudiante de todo el colegio y estaba a punto de graduarse: arquitectura. Mi compañera alegaba que era una lástima que una mente tan brillante se "desperdiciara" en una carrera como arquitectura (increíble que con el potencial tan poderoso que tiene la arquitectura de trascender tampoco se lleve el respecto que merece). Yo le pregunté por qué diría eso, y ella simplemente me respondió: "Es como si tú te metieras a trabajar en televisión". Sin ánimos de ostentar, cabe enfatizar que mi posición en el colegio entonces era excelente, y yo era respetada por ser una estudiante seria y confiable. Creo que si mal no interpreté, a lo que mi compañera se refería era que trabajar en TV es de todo menos serio, o intelectualmente exigente. Tengo mucho tiempo sin hablar con esa compañera, pero si ella recuerda aquellas palabras que salieron de su boca tan vívidamente como las recuerdo yo, y si me la encontrara en estos días y le contara sobre lo que ando haciendo, entonces ella también me miraría por encima del hombro, porque, irónicamente, la Comunicación Social también se presta para trabajar en Televisión, y ella estudia Economía, lo cual es "MUY SUPERIOR" ¿O no?
No quiero ser reina de belleza, ni verme comparada con las respuestas que dan las reinas que las vuelven famosas -no su hermosura, sino sus meteduras de pata. No quiero presentar farándula, lo cual es lo que inmediatamente se asocia con lo que acabo de comenzar a estudiar. No quería estudiar Derecho, pero no porque la carrera excediera mis capacidades, sino porque simplemente no me gusta ni el Currículum ni la práctica del Derecho. No decidí estudiar esto porque no tenía un norte y me lanzé al viento a ver qué sucedería.
La mayoría de la gente que me conoce se sorprendió mucho cuando elegí esto. Hay quienes simplemente me desearon éxitos a pesar de nunca haberme imaginado en estas, y hay quienes disimularon su "decepción". Pero también hay personas más flexibles, más abiertas, que me conocen mucho mejor, que no se sorprendieron. Personas que saben que no estaba 100% segura de qué camino elegir para perseguir mis sueños, pero que me dijeron "sí, esa carrera es totalmente para ti", o "sí, esa carrera es muy bonita", y eso iba totalmente en serio. Porque no llego a aprender a hablar bonito, porque llego a aprender a expresarme con propiedad. Porque hay muchísima lectura detrás de lo que se escribe y muchísima reflexión detrás de lo que se habla cuando en estas hay sustancia; y eso es lo que quiero: leer mucho, pensar mucho, aprender a escribir bien. Porque no se trata realmente de la carrera que se escoja tanto como se trata del tipo de estudiante que la emprende.
Prefiero no pensar en la altivez de algunos (no me atrevería a generalizar) estudiantes de leyes, ni en mi profesor que me relaciona con las aspirantes a Miss Colombia, ni en el orgullo algunos padres que se basa en el alivio de por lo menos saber que sus hijos estudian "algo", ni en mi compañera que ahora estudia Economía y cree que la Arquitectura y la TV tienen en común su profunda "superficialidad". Prefiero pensar en lo que dijo aún otro profesor que actualmente me da clases: La Comunicación es LA MADRE DE TODAS LAS CIENCIAS. Sin ella, ninguna disciplina existiría, pues todo es comunicación. TODO comunica algo. Y todo requiere de la comunicación para existir. Lo primero que aprendemos es a comunicarnos, y lo que buscamos cuando estudiamos Comunicación es perfeccionar las habilidades que ya tenemos.
No estudio Medicia, ni Derecho, ni Ingeniería. Pero tanto allá como acá, sí que hay mentes brillantes. Solo hay que encontrarlas. El Camino acaba de comenzar. Y quiero retratarlo. Hablo y me Salvo.
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